
Es una apuesta firme y decidida por la buena materia prima en un entorno tan moderno como acogedor. Este local, situado en pleno casco urbano, destila gastronomía sencilla pero elegante por los cuatro costados. Unas apetitosas olivas y unas no menos gustosas croquetas de ternera, más cervezas y vermuth nos dan la bienvenida a la fiesta. De entradas, más croquetas, ya que nos gustaron las de gentileza inicial, de las mejores que hayamos probado. Taco de foie, buen producto y buena ejecución, se echa en falta un pan acorde para acompañar el plato. Degustación de quesos, variada y correcta. Sorbete de piña y aceite de oliva para preparar el paladar. De platos fuertes: Bacalao confitado con pipirrana, correcto. Paletilla de cabrito, jugosa y tierna. Entrecots de ternera gallega al carbón, simplemente excelente el sabor y el grado de asado. De postre Coulants de Chocolate con helado, acompañados de una copita de Pedro Ximenez al que quizás (a pesar de ser gentileza de la casa) le faltaba un poquito de frescor. Todo lo anteriormente expuesto fue regado con un sorprendente "Al Muvedre" de Monóvar, sí de Monóvar, de ahí la sorpresa. Cafés, agua, buen pan y buen servicio por unos correctos 52 Euros. Es una opción muy recomendable si alguna vez vais por San Juan, o simplemente si un dia os apetece comer o cenar bien.